Las verduras son uno de los pilares fundamentales de la alimentación sana y equilibrada pero desgraciadamente, también es un tipo de alimento que resulta complicado dar a los niños Desde Teitral Consultores nos dan algunas recomendaciones.

Algunos niños ponen pegas cuando deben comer algo que no les gusta o simplemente algo nuevo. A veces los padres se desesperan y deciden evitar lo más posible un tipo de alimento para conseguir que sus hijos coman y no haya más dramas a la hora de sentarse a la mesa.

Esto, desgraciadamente, no soluciona el problema ya que está comprobado que, cuanto antes se introduzca un alimento en la dieta de los niños más fácil será que sea aceptado.

Debido a que tampoco se trata de hacer de cada comida una batalla campal os vamos a dar algunos trucos para intentar conseguir que los peques vayan tomando verdura casi sin darse cuenta:

  • Variedad de frutas y verduras: Un plato colorido resulta mucho más atractivo que uno de un solo color. Intenta introducir la verdura como complemento de otro plato que les guste: Como guarnición de un filete o pescado puede haber unas pocas judías verdes, guisantes con puré de patata con las salchichas…
  • Hazles participar en la elaboración del plato y preséntalo de una forma original, creando figuras, por ejemplo.
  • Prepara los platos que más les gusten con verdura: Macarrones con carne picada y tomate con trocitos de calabacín o berenjena (picado y rehogado en trocitos muy finos). Si les gusta la lasaña, prueba a hacerla con verduras mezcladas con la carne y la salsa de tomate. A medida que se vayan acostumbrando puedes aumentar la ración de verdura hasta poder hacerla completamente vegetal.
  • Un recurso muy socorrido es el puré de verduras. Admite prácticamente cualquier verdura y los niños lo suelen tomar bien. Además, como no ven la verdura como tal, no suelen darse cuenta de lo que están comiendo.
  • Prueba a añadir verdura picada muy fina en la tortilla a la francesa. Puedes hacer tortilla con jamón york y tomate natural, con calabacín, espinacas…
  • A la hora de hacer ensaladas recuerda que deben estar aliñadas con aceite, poca sal y jugo de limón, evitando el exceso de estos ingredientes. Se recomienda no agregar mayonesa, ya que sólo incrementa el aporte de calorías y grasas en la dieta.

A continuación os proponemos alguna receta para que probéis.

Croquetas de coliflor y queso al horno.

  • 400 gr de coliflor
  • 100 gr de cebolla
  • 2 huevos
  • 100 gr de queso (manchego, cheddar, parmesano, a vuestro gusto)
  • 70 gr de pan rallado
  • 2 cucharadas de perejil
  • Sal
  • Pimienta negra

Limpiamos la coliflor, quitamos los tallos y la rallamos. La ponemos en el microondas a máxima potencia unos 8 minutos. Sacamos y mezclamos con el queso que rallamos, al igual que la cebolla que picamos muy finamente, el perejil picado, el pan rallado, la sal y la pimienta. Mezclamos todo muy bien e incorporamos los huevos. Mezclamos nuevamente.

Formamos bolitas o croquetas, las ponemos en una bandeja de horno en la que ponemos papel de horno. Horneamos (horno previamente precalentado)  a 180º C con calor circular unos 30 minutos o a 200º C con calor arriba y abajo, hasta que estén doradas.

Buñuelos de zanahoria y parmesano.

  • 2 zanahorias grandes
  • 1/2 taza de parmesano
  • 1 taza de harina
  • 2 huevos
  • Sal
  • Nuez moscada

El proceso es sencillísimo. Se rallan las zanahorias y el queso y se mezclan. Aparte se mezcla la harina con el huevo, una pizca de sal y otra de nuez moscada (o cualquier otra especia al gusto). Se junta todo y se realizan unos buñuelos no muy grandes, que irán colocados en una bandeja de horno sobre papel vegetal para que no se peguen, 20 minutos a 180 grados. Dadle un ultimo toque de grill más potente para que se doren.