La primera comida del día, que muchos niños omiten o toman de forma deficiente, es crucial para mantener la vitalidad y atajar la obesidad. Desde Teitral Consultores nos dan algunas claves de un desayuno saludable para vuestros hijos.

Los niños que acuden al colegio sin desayunar o sin realizar un desayuno completo, a la larga, engrosan las cifras de sobrepeso y obesidad infantil, según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO, y el Estudio Aladino 2013 que cita la ausencia de desayuno, junto al sedentarismo, como las principales causas de los kilos de más.

Los niños con sobrepeso y obesidad presentan más problemas óseos y musculares; tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes, hígado graso y asma; entran en la pubertad antes que sus compañeros y, en general, muestran una autoestima más baja.

Algunas recomendaciones que nos dan desde Teitral son nunca omitir el desayuno o realizarlo con prisas o de pie y, entre semana, conviene dedicarle como mínimo unos 15-20 minutos.

Una opción muy útil para evitar las prisas por la mañanas sería que los menores se acostaran antes por la noche, y dejar todo preparado el día anterior, invirtiendo menos tiempo en la elaboración del desayuno y más en la ingesta y conversación.

Composición recomendada para el desayuno en niños de 3 a 12 años

  • Un lácteo entero que puede consistir en un vaso de leche, acompañado o no de una cucharada de postre de cacao en polvo, o un yogur alto en proteínas.
  • Una opción de cereales integrales, que puede consistir en una tostada de pan integral con un poco de miel o un puñado de cereales integrales infantiles, que podremos mezclar con la leche.
  • Una pieza o zumo de fruta. La mejor opción es un zumo de naranja natural, aunque también se puede optar por un zumo envasado sin azúcares añadidos, pero con pulpa. La miel y las naranjas potencian el funcionamiento óptimo del sistema inmunitario.

Composición recomendada para el desayuno en niños de 12 a 18 años

Durante la adolescencia se produce un gran crecimiento en los niños, lo que obliga a cuidar el aporte diario de calcio y proteínas que ayudará a formar los músculos y el esqueleto óseo, al igual que la ingestión de grasas saludables para favorecer la evolución óptima del sistema hormonal, por lo que en el desayuno es preciso incorporar:

  • Tomar un lácteo en forma de vaso de leche, yogur o queso fresco, en función de la actividad física diaria y de la constitución del adolescente; se puede acompañar de una cucharada de cacao en polvo o miel.
  • Acostumbrar al menor a beber zumo natural preparado en casa, pues es una forma más sencilla de ingerir varias piezas de fruta en una sola comida.
  • Asegurar el aporte de hidratos de carbono tomando dos tostadas integrales, acompañadas de aceite de oliva, tomate triturado o en rodajas, y jamón serrano o fiambres de pavo.